Como lo habíamos señalado con anterioridad, el régimen de Uribe, en sus estertores, planea contra los movimientos sociales una represión sin precedentes. Los indígenas y los sindicalistas continúan siendo el blanco favorito.
El asesinato a sangre fría del líder de la minga Edwin Legarda adjudicado al ejercito nacional y reconocido por sus voceros oficiales, merece el repudio de la comunidad internacional.
El asesinato de un joven estudiante en Grecia provoco un rechazo general que por poco hizo colapsar al gobierno en una decidida muestra de dignidad ciudadana. Es hora que el pueblo de Colombia le demuestre al mundo que le duelen sus trabajadores y todos y cada uno de sus ciudadanos.
Es hora también que la Comunidad Internacional que ha celebrado la llegada de Obama a la presidencia de EEUU como expresión del rechazo a una era de infamia encarnada en la figura de George Bush y sus títeres esparcidos en distintas partes del globo, de los cuales Uribe es sin lugar a dudas uno de los mas abyectos, condene los actos de barbarie de este gobierno y se abstengan de darle su apoyo o de firmar con él tratados comerciales que puedan contribuir a su fortalecimiento.
El comité de Impulso al PDA en Toronto y los afiliados al partido, en unión con todas las personas que realizan en Canada trabajo solidario con Colombia, rechazamos unánimemente este acto criminal deliberado contra un movimiento popular que goza de admiración y reconocimiento mundial.
No mas violencia estatal, no mas indiferencia ciudadana.
miércoles, 17 de diciembre de 2008
INDIGENAS SE MOVILIZAN EN CONTRA DE ATENTADO A SU COMUNIDAD
El Consejo Regional Indígena del Cauca, CRIC, convocó de manera extraordinaria a las autoridades de los 115 cabildos indígenas del Cauca y otros sectores del país, a un acto público de rechazo y denuncia por los consecutivos actos de barbarie frente a los pueblos indígenas.
Según el CRIC, hechos como la muerte del indígena Edwin Legarda deben ponerse en conocimiento de la comunidad internacional, con el fin de que se adopten medidas de seguridad para las comunidades aborígenes del país. "Los hechos que cada día ponen en evidencia el grado de criminalización de las fuerzas militares, ratifican que la política de seguridad democrática incluye una estrategia sistemática de exterminio contra los sectores sociales, los pueblos indígenas y los más pobres del país, a través del cínico fomento gubernamental de los crímenes de Estado", cita un comunicado de la organización indígena.Así mismo las autoridades indígenas acompañarán a Aida Quilcué Consejera Mayor del CRIC, al sepelio de su esposo quien murió en extrañas circunstancias a manos del Ejército el martes en horas de la mañana. Se espera que al acto asistan cerca de más de mil indígenas.El comunicado también señala que, "a este hecho se suma a la muerte del compañero Raúl Mendoza, Autoridad Indígena el pasado 29 de septiembre, a pocos días del inicio de la minga por la resistencia. También se suma a los asesinatos de otros líderes sociales del departamento tales como los de Ebert González del CIMA y César Marín de la ANUC, que materializan las amenazas proferidas por grupos paramilitares, luego de las provocadoras declaraciones y los señalamientos irresponsables del presidente de la República a la protesta social y el ofrecimiento de recompensas para romper la unidad indígena del Cauca y la aseveración en el Consejo Comunitario del 27 de septiembre, donde relaciona las justas luchas de los corteros de la caña con la guerrilla de las Farc".
Según el CRIC, hechos como la muerte del indígena Edwin Legarda deben ponerse en conocimiento de la comunidad internacional, con el fin de que se adopten medidas de seguridad para las comunidades aborígenes del país. "Los hechos que cada día ponen en evidencia el grado de criminalización de las fuerzas militares, ratifican que la política de seguridad democrática incluye una estrategia sistemática de exterminio contra los sectores sociales, los pueblos indígenas y los más pobres del país, a través del cínico fomento gubernamental de los crímenes de Estado", cita un comunicado de la organización indígena.Así mismo las autoridades indígenas acompañarán a Aida Quilcué Consejera Mayor del CRIC, al sepelio de su esposo quien murió en extrañas circunstancias a manos del Ejército el martes en horas de la mañana. Se espera que al acto asistan cerca de más de mil indígenas.El comunicado también señala que, "a este hecho se suma a la muerte del compañero Raúl Mendoza, Autoridad Indígena el pasado 29 de septiembre, a pocos días del inicio de la minga por la resistencia. También se suma a los asesinatos de otros líderes sociales del departamento tales como los de Ebert González del CIMA y César Marín de la ANUC, que materializan las amenazas proferidas por grupos paramilitares, luego de las provocadoras declaraciones y los señalamientos irresponsables del presidente de la República a la protesta social y el ofrecimiento de recompensas para romper la unidad indígena del Cauca y la aseveración en el Consejo Comunitario del 27 de septiembre, donde relaciona las justas luchas de los corteros de la caña con la guerrilla de las Farc".
jueves, 16 de octubre de 2008
CRIMINALIZAR A LOS INDIGENAS...! ESTRATEGIA DEL GOBIERNO
Indígenas denuncian infiltración militar en sus manifestaciones
PROTESTA
Jueves 16 Octubre 2008
Las autoridades indígenas del Cauca detectaron ayer a dos personas infiltradas entre los miles de manifestantes que siguen concentrados en La María, municipio de Piendamó (Cauca). Uno de ellos, Jairo Danilo Chaparral Santiago, soldado del Ejército colombiano, será entregado hoy por el Consejo regional Indígena de Colombia (CRIC) a las autoridades de la Defensoría del Pueblo y la Procuraduría como prueba de que quien está tratando de infiltrar la Minga Nacional de Resistencia Indígena es el propio Estado, que ha señalado a los indígenas de "terroristas".
"La familia del soldado dio las principales informaciones, sobre la tarea a desempeñar por el militar, que entre otras era dejar en el territorio un morral con camuflados, radios de comunicaciones, un manual con indicaciones de armas y explosivos los cuales deberían luego ser encontrados por la policía para decir que en la movilización había infiltración de grupos armados al margen de la ley", señala un comunicado del CRIC. Según investigaciones realizadas por la comunidad, Chaparral Santiago pertenece a una contraguerrilla y al parecer fue enviado con otros miembros de la fuerza pública que tienen rasgos indígenas, con el fin de infiltrarse entre las comunidades, realizar acciones de inteligencia, atentados y montajes contra las autoridades y demás integrantes de las comunidades indígenas presentes en La María En declaraciones recogidas por Radio Dachi Bedea, Aida Quilqué, consejera mayor del CRIC, aseguró que el soldado se encuentra en perfectas condiciones y que le fueron encontrados elementos que deben servir de prueba para desenmascarar la estrategia del Gobierno de criminalizar a los indígenas que reclaman en manifestaciones en al menos 15 departamentos del país el respeto a la vida, a los territorios y a los pactos firmados con los diferentes gobiernos y que son incumplidos.
Con información del CRIC
PROTESTA
Jueves 16 Octubre 2008
Las autoridades indígenas del Cauca detectaron ayer a dos personas infiltradas entre los miles de manifestantes que siguen concentrados en La María, municipio de Piendamó (Cauca). Uno de ellos, Jairo Danilo Chaparral Santiago, soldado del Ejército colombiano, será entregado hoy por el Consejo regional Indígena de Colombia (CRIC) a las autoridades de la Defensoría del Pueblo y la Procuraduría como prueba de que quien está tratando de infiltrar la Minga Nacional de Resistencia Indígena es el propio Estado, que ha señalado a los indígenas de "terroristas".
"La familia del soldado dio las principales informaciones, sobre la tarea a desempeñar por el militar, que entre otras era dejar en el territorio un morral con camuflados, radios de comunicaciones, un manual con indicaciones de armas y explosivos los cuales deberían luego ser encontrados por la policía para decir que en la movilización había infiltración de grupos armados al margen de la ley", señala un comunicado del CRIC. Según investigaciones realizadas por la comunidad, Chaparral Santiago pertenece a una contraguerrilla y al parecer fue enviado con otros miembros de la fuerza pública que tienen rasgos indígenas, con el fin de infiltrarse entre las comunidades, realizar acciones de inteligencia, atentados y montajes contra las autoridades y demás integrantes de las comunidades indígenas presentes en La María En declaraciones recogidas por Radio Dachi Bedea, Aida Quilqué, consejera mayor del CRIC, aseguró que el soldado se encuentra en perfectas condiciones y que le fueron encontrados elementos que deben servir de prueba para desenmascarar la estrategia del Gobierno de criminalizar a los indígenas que reclaman en manifestaciones en al menos 15 departamentos del país el respeto a la vida, a los territorios y a los pactos firmados con los diferentes gobiernos y que son incumplidos.
Con información del CRIC
sábado, 4 de octubre de 2008
LAS GUERRAS DE URIBE CONTRA EL PUEBLO
LAS GUERRAS DE URIBE CONTRA EL PUEBLO
Con el pretexto de combatir a la omnipotente y omnipresente guerrilla a la que el gobierno acusa de estar detrás de todos los movimientos sociales y de toda manifestación de inconformidad; y proteger la soberanía de hipotéticos ataques de Ecuador y Venezuela, el estado colombiano ha incrementado hasta el paroxismo los gastos de defensa.
Pero cuales son las verdaderas guerras del gobierno colombiano y cual su real enemigo contra el cual se enfila esta impresionante maquina de guerra que consume el 6% del presupuesto nacional, el mas alto porcentaje de América incluyendo los EEUU, según estudios serios publicados hace poco? Los hechos recientes apuntan sin lugar a dudas a que este enemigo no es otro que el pueblo y sus luchas por los elementales derechos.
A pesar de la venda que los medios de comunicación colocan en su diaria labor desinformativa, los ejemplos de brutalidad de la fuerza publica ejercida contra los inermes ciudadanos se multiplican a medida que la inconformidad empieza a surgir imparable en todo el territorio nacional, entre los mas disímiles sectores, mientras se resquebraja la frágil legitimidad de Uribe y su régimen.
Hagamos un breve recuento de hechos recientes ocurridos en Colombia que nos ayuden a ilustrar lo anterior: Empecemos con el ataque de la Unidad Móvil anti Motines de la Policía Nacional (ESMAD) el 13 de Junio a los 300 indígenas que ocupaban la Hacienda la Emperatriz, cerca de la reserva indígena de Caloto y que dejo un saldo nueve heridos.
Recordemos que El ESMAD, celebre por violaciones a los derechos humanos, es el tercer escuadrón antidisturbios mejor entrenado del mundo, siendo su misión controlar y neutralizar grandes masas en disturbios o eventos públicos cuando las fuerzas ordinarias no puedan hacerlo.
Un mes después, en Julio, el país rechazo el hecho de que 500 policías estuvieron dispuestos a masacrar en Bogota a un par de ancianos que no se querían dejar desalojar.
El 29 de Septiembre, los desplazados que se tomaron el sector de la calle 93 con carrera 11 fueron reprimidos violentamente, llegando incluso a secuestrarse a varios niños que acompañaban a sus padres en la protesta. Un día después, 30 de Septiembre, ante la incredulidad de los bogotanos y uno que otro chiste recordando que “bien paga el diablo a quien bien le sirve”, 300 ex miembros de las Fuerzas Armadas llegaron a la Plaza de Bolívar protestando por fallas en sus pensiones. También en esta ocasión la policía antimotines intento desalojarlos lanzando gases lacrimógenos.
Y para terminar, los dos últimos sucesos que tienen escandalizado al mundo: Las palabras de Uribe pidiendo sofocar la huelga de los corteros de caña a cualquier costo, sin medirse en represión y “utilizando a todos los soldados de la patria”; y la muerte de 46 jóvenes que aparecen en listas de muertos en combate cuando seis meses antes sus familiares habían denunciado sus desapariciones. Las desatinadas declaraciones de los voceros militares han llevado a los investigadores a sospechar que el ejército se encuentra comprometido en estos hechos.
Horrorizan las palabras del ministro Santos diciendo que hay sectores de la Fuerza Publica que exigen cuota de cadáveres para sumar positivos en la lucha contra la ilegalidad.
La huelga de los trabajadores de la caña, es para Uribe y su régimen el comienzo del fin. Es de esperarse que muy pronto otros sectores animados por esta valiente lucha se lancen también a exigir sus reivindicaciones. Posiblemente veamos al gobierno en sus coletazos finales echando mano de la peor represión que haya visto Colombia en su historia. Ojala nos equivoquemos, pero para que otra cosa puede servir el escandaloso presupuesto destinado a la defensa sino para convertirla en aparato represivo contra el pueblo?
Con el pretexto de combatir a la omnipotente y omnipresente guerrilla a la que el gobierno acusa de estar detrás de todos los movimientos sociales y de toda manifestación de inconformidad; y proteger la soberanía de hipotéticos ataques de Ecuador y Venezuela, el estado colombiano ha incrementado hasta el paroxismo los gastos de defensa.
Pero cuales son las verdaderas guerras del gobierno colombiano y cual su real enemigo contra el cual se enfila esta impresionante maquina de guerra que consume el 6% del presupuesto nacional, el mas alto porcentaje de América incluyendo los EEUU, según estudios serios publicados hace poco? Los hechos recientes apuntan sin lugar a dudas a que este enemigo no es otro que el pueblo y sus luchas por los elementales derechos.
A pesar de la venda que los medios de comunicación colocan en su diaria labor desinformativa, los ejemplos de brutalidad de la fuerza publica ejercida contra los inermes ciudadanos se multiplican a medida que la inconformidad empieza a surgir imparable en todo el territorio nacional, entre los mas disímiles sectores, mientras se resquebraja la frágil legitimidad de Uribe y su régimen.
Hagamos un breve recuento de hechos recientes ocurridos en Colombia que nos ayuden a ilustrar lo anterior: Empecemos con el ataque de la Unidad Móvil anti Motines de la Policía Nacional (ESMAD) el 13 de Junio a los 300 indígenas que ocupaban la Hacienda la Emperatriz, cerca de la reserva indígena de Caloto y que dejo un saldo nueve heridos.
Recordemos que El ESMAD, celebre por violaciones a los derechos humanos, es el tercer escuadrón antidisturbios mejor entrenado del mundo, siendo su misión controlar y neutralizar grandes masas en disturbios o eventos públicos cuando las fuerzas ordinarias no puedan hacerlo.
Un mes después, en Julio, el país rechazo el hecho de que 500 policías estuvieron dispuestos a masacrar en Bogota a un par de ancianos que no se querían dejar desalojar.
El 29 de Septiembre, los desplazados que se tomaron el sector de la calle 93 con carrera 11 fueron reprimidos violentamente, llegando incluso a secuestrarse a varios niños que acompañaban a sus padres en la protesta. Un día después, 30 de Septiembre, ante la incredulidad de los bogotanos y uno que otro chiste recordando que “bien paga el diablo a quien bien le sirve”, 300 ex miembros de las Fuerzas Armadas llegaron a la Plaza de Bolívar protestando por fallas en sus pensiones. También en esta ocasión la policía antimotines intento desalojarlos lanzando gases lacrimógenos.
Y para terminar, los dos últimos sucesos que tienen escandalizado al mundo: Las palabras de Uribe pidiendo sofocar la huelga de los corteros de caña a cualquier costo, sin medirse en represión y “utilizando a todos los soldados de la patria”; y la muerte de 46 jóvenes que aparecen en listas de muertos en combate cuando seis meses antes sus familiares habían denunciado sus desapariciones. Las desatinadas declaraciones de los voceros militares han llevado a los investigadores a sospechar que el ejército se encuentra comprometido en estos hechos.
Horrorizan las palabras del ministro Santos diciendo que hay sectores de la Fuerza Publica que exigen cuota de cadáveres para sumar positivos en la lucha contra la ilegalidad.
La huelga de los trabajadores de la caña, es para Uribe y su régimen el comienzo del fin. Es de esperarse que muy pronto otros sectores animados por esta valiente lucha se lancen también a exigir sus reivindicaciones. Posiblemente veamos al gobierno en sus coletazos finales echando mano de la peor represión que haya visto Colombia en su historia. Ojala nos equivoquemos, pero para que otra cosa puede servir el escandaloso presupuesto destinado a la defensa sino para convertirla en aparato represivo contra el pueblo?
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